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Debes saber...

¿Por qué se retrasa mi ortodoncia?

El momento más feliz de todo paciente de ortodoncia es el día de su retirada. Esto nos indica que ninguno está feliz con cualquier dispositivo en su boca, sean brackets, aparatos removibles, aparatos de ortopedia, etc. Este día, muchas veces llega más tarde de lo que nos habían dicho o de lo que pensábamos y aquí queremos explicarles desde la mayor honestidad por qué.

Hay motivos achacables al paciente, al profesional y otros que no podemos controlar.

Errores del paciente

Escasa colaboración:

En un máster de Ortodoncia, un profesor decía constantemente la siguiente: “Buenos pacientes, buenos resultados. Excelentes pacientes, excelentes resultados”. Esto quiere decir que, un buen tratamiento de Ortodoncia no es mérito únicamente del ortodoncista que elija, sino del equipo que forme el paciente con el ortodoncista. Importa (y mucho) la colaboración del paciente con su propia higiene (ayuda al movimiento) y el uso de aparatos removibles los tiempos estimados para obtener los resultados deseados.

Fallar o retrasar citas:

Cuando necesitamos ver a algún paciente a las 4-6 semanas o a las 6-8 semanas, es fundamental que el paciente se comprometa a acudir a sus citas. Si el paciente viene antes de tiempo, probablemente no hayamos visto el efecto de la activación anterior y corremos el riesgo de sobreactivar y obtener efectos no deseados. Esto, al contrario de lo que piensan muchos pacientes, no sólo no acelera el tratamiento, sino que lo retrasa. Si por otro lado, el paciente retrasa la cita y viene más tarde de lo indicado, podemos encontrar que donde queríamos ver el diente ya sobrepasó la posición, por ejemplo, y tengamos que ir para atrás para corregir este inconveniente.

Posibles descementados:

Hay que intentar, con todas nuestras intenciones, que no se despegue nada de lo que hemos colocado en boca. Cada vez que tenemos que reubicarlo se necesita volver a colocar todo como en el momento que lo pusimos. Es decir, si un bracket se despega, hay que volver a colocarlo y poner el arco inicial, que ejerce poca fuerza, porque acabamos de cementar un bracket y no podemos forzarlo demasiado o se volverá a despegar. También, es habitual necesitar un arco de los iniciales porque ese diente estará fuera de alineación y queremos un arco que sea capaz de doblarse para poder cogerlo. Si es un atache el que se cae, el alineador, no tendrá la fijación suficiente para completar el movimiento programado y esto hará que este error, haga que no se completen los objetivos de tratamiento y por ende, se alargue el tratamiento.

No respetar los tiempos de colocación:

Cuando pedimos X horas de uso es porque está demostrado científicamente que se necesitan esas horas para poder conseguir el efecto y movimiento deseados. De verdad que vale la pena el esfuerzo temporal, con tal de no alargar el tratamiento. Aprovechamos para recordarles que los alineadores se usan 20-22 horas diarias y con un uso de menos de esto, pagaremos todos las consecuencias.

Cuestiones incontrolables

La elección de tu ortodoncista:

La elección de tu ortodoncista es determinante en el éxito del tratamiento; no solo por su formación, que es importantísimo, sino por la estabilidad en su puesto de trabajo. Si hemos empezado nuestro tratamiento de ortodoncia y nuestro ortodoncista se va de la clínica, nuestro tratamiento tiene muchas probabilidades de que se retrase, ya que la persona que se incorpora ha de estudiar todos los casos que están en curso, comprender en qué fase están los pacientes, cómo van a seguir, cuáles son los pasos a dar y las correcciones en el caso de que algo no funcione como está previsto.

Es así y se pierde tiempo en lo que el ortodoncista nuevo se familiariza con los tratamientos en curso. A la hora de elegir dónde hacerse el tratamiento de ortodoncia, nunca recomendamos aquellas clínicas en las que hay varios ortodoncistas tratando el mismo caso, o aquellas clínicas en las que hay mucha rotación de profesionales, o aquellas que ofrecen ortodoncia y quienes hacen los tratamientos no son ortodoncistas con máster universitario de 3 años de duración. Los mayores problemas que se producen en odontología son causados por tratamientos de ortodoncia mal planteados y/o mal ejecutados. Esos problemas suelen tener difícil o nula solución y es importante elegir bien para no pagar las consecuencias de por vida.

La velocidad del movimiento:

Puede haber ocasiones en las que los dientes nos sorprenden porque se mueven tremendamente lentos (sobre todo ocurre en pacientes apretadores con los huesos maxilares paralelos entre sí). A estos pacientes les llamamos pacientes braquifaciales. También, puede ocurrir lo contrario y que los dientes se mueven rápido. Aunque suele ser más habitual en niños y adolescentes.

Dientes anquilosados:

El terror de la ortodoncia. Un diente anquilosado es aquel que pierde su ligamento periodontal y está casi fusionado con el hueso. Esto quiere decir que no se mueve aunque tiremos de él con un “panzer”. Lamentablemente la única forma de saber, a ciencia cierta, si un diente o dientes están anquilosados es tirando de él con fuerzas ortodóncicas y valorar si cambia algo su posición. Desde que empezamos el tratamiento hasta que nos damos cuenta de que hay un diente anquilosado, suelen pasar unos 6-9 meses. Dependiendo de la situación y del diente, esto se puede reconducir, pero claro, el tiempo anterior y el tiempo para encauzar el tratamiento de nuevo es tiempo que se va a alargar el tratamiento. Por suerte, esto es poco frecuente, pero no improbable.

Errores del profesional

Error de cálculo:

Les vamos a revelar el secreto mejor guardado del mundo de la ortodoncia, por favor, que no salga de aquí… Los ortodoncistas somos humanos. Sí, no lo parecemos, pero lo somos y también erramos. Claro está, que este error puede comprometer unos 3-9 meses más de tratamiento, pero no debe significar que el paciente esté 2 años de más con ortodoncia.

Error de plan de tratamiento:

Puede ocurrir que el ortodoncista elija un plan de tratamiento que no funciona del todo bien, o no todo lo bien que queremos. No hay problema con esto, en la mayoría de los casos, se cambia el rumbo del plan de tratamiento, se planifica una alternativa y ¡seguimos!. Sólo que eso normalmente comporta una prolongación del tiempo estimado.

Error de secuencia de tratamiento:

En los tratamientos de ortodoncia hay que conocer bien en qué fase del tratamiento estamos y qué movimientos se deben hacer en cada fase. Estas fases varían en función del sistema de ortodoncia. Si en un tratamiento de ortodoncia queremos cerrar espacios existentes o de extracciones hechas con brackets, no es conveniente aplicar fuerzas para cerrar antes de acabar la fase de alineación y nivelación de todos los dientes porque el espacio tiende a cerrarse a base de volcar e inclinar los dientes hacia el espacio. Para corregirlo, tenemos que volver atrás, enderezar el diente y traer las raíces, por lo que perdemos tiempo de tratamiento.

Hasta aquí todo lo que, a priori, puede hacer que la ortodoncia planificada se alargue.Hemos intentado plasmar los motivos más comunes, aunque siempre hay que tener en cuenta las consideraciones individuales de cada paciente, de cada tratamiento y de las circunstancias que rodean la situación.

Si es tu caso y no puedes catalogarlo en ninguno de los puntos anteriores, siempre puedes hablarlo con tu ortodoncista y él te explicará qué ha pasado en tu caso en concreto.